Rosa María Palacios desnuda la estrategia de imagen del Gobierno: operativos para TikTok, cero cabecillas capturados. La prensa independiente advierte, además, un preocupante retroceso de la libertad de prensa y una red de desinformación financiada desde Argentina para sostener al fujimorismo.
Lima, 13 de octubre de 2026. — Mientras el Ejecutivo de Keiko Fujimori despliega operativos diseñados para las redes sociales y anuncia la construcción de mega-cárceles al estilo salvadoreño, la pregunta que la prensa independiente y la opinión pública se hacen es incómoda: ¿dónde están los cabecillas de las mafias que extorsionan y asesinan en el Perú?
La periodista Rosa María Palacios lo dijo sin anestesia en su programa Sin Guion: lo que hace el Gobierno es “pinta”, show mediático, y no una estrategia real de seguridad. Su frase se ha convertido en el diagnóstico más certero de esta gestión: “Bukele de Temu”.
📢 “BUKELE DE TEMU”: LA ESTRATEGIA QUE IMITA SIN RESOLVER
Palacios fue lapidaria al analizar la política de seguridad del Ejecutivo:
“Es evidente que esos shows no tienen ningún impacto en la reducción del crimen. Por eso le han puesto Bukele de Temu, porque es falsísimo, pero a eso se está dedicando”.
La periodista comparó la estrategia oficial con una imitación barata del modelo de Nayib Bukele en El Salvador: toda la parafernalia —patear puertas de penales, videos en TikTok, anuncios de mega-cárceles— pero sin la arquitectura institucional, operativa ni de inteligencia que la respalde.
Y añadió una advertencia que suena a sentencia:
“Tú puedes engañar a algunas personas por un largo tiempo o puedes engañar a muchas por un corto tiempo, pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”.
🚨 CERO CABECILLAS: LA MENTIRA MÁS GRANDE DEL EJECUTIVO
El punto central de la crítica de Palacios —y de la prensa independiente— es demoledor: pese a los anuncios, los operativos y los despliegues policiales, no se ha capturado a ningún jefe de mafias ni líder de redes de extorsión.
Palacios ha insistido en que una estrategia real contra el crimen organizado requiere trabajo de inteligencia, investigación fiscal y el desmantelamiento de las estructuras financieras y logísticas de las organizaciones criminales. No basta con detener mandos medios o bajos para la foto.
El propio Gobierno ha reconocido avances parciales. La presidenta Fujimori destacó la captura de Jhonsson Smit Cruz Torres, cabecilla de “Los Pulpos”, en Bolivia, con apoyo del FBI. Sin embargo, este caso —presentado como el gran golpe— no oculta una realidad incómoda: las grandes redes de extorsión que asfixian al transporte, al comercio y a los ciudadanos siguen operando con sus cabezas intactas.
Las cifras oficiales que el Ministerio del Interior presentó al Congreso en mayo de 2026 —46% de reducción en denuncias por extorsión, 5,500 bandas desarticuladas, 29,000 requisitoriados capturados— contrastan con la percepción ciudadana y con la evidencia de que las extorsiones siguen subiendo mes a mes y los asesinatos por encargo no se detienen.
🧠 EL PARALELO INCONSISTENTE CON MONTESINOS: UNA SEÑAL DE ALERTA
La nota original que motivó este análisis incluía un párrafo sobre el “modelo de Vladimiro Montesinos”, según el cual Fujimori buscaría “capturar el aparato estatal a través del Congreso y generar inestabilidad en el Ejecutivo”.
Ese párrafo es inconsistente y debe corregirse. Keiko Fujimori es la presidenta. No puede generar “inestabilidad en el Ejecutivo” desde el Congreso cuando ella misma encabeza el Ejecutivo. Lo que sí es verificable —y preocupante— es el patrón de control político sobre las instituciones que Palacios y otros analistas han advertido: ampliar el control sobre el Congreso, restringir derechos y libertades bajo el argumento de combatir la inseguridad, y desactivar los mecanismos de inteligencia que podrían investigar a los propios aliados del fujimorismo.
Ese es el verdadero riesgo: no la inestabilidad, sino la captura del Estado para blindar impunidades.
🔇 LO QUE DICE LA PRENSA INDEPENDIENTE: LIBERTAD DE PRENSA EN CAÍDA LIBRE
Mientras el Gobierno se presenta como adalid de la seguridad, la prensa independiente documenta un contexto alarmante. Reporteros Sin Fronteras (RSF) instó a Keiko Fujimori a revertir “el alarmante deterioro de la libertad de prensa” en el Perú. El país ocupa el puesto 144 de 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, y 2025 fue el año más letal para la prensa peruana en casi tres décadas, con cuatro periodistas asesinados.
RSF documentó que, durante 2026, las violaciones a la libertad de prensa han continuado, con amenazas, ataques violentos y presiones ejercidas por actores estatales. Tan solo en los últimos dos meses, un artefacto explosivo fue lanzado contra la vivienda del periodista Julio Aquise, y Kevin Rodríguez, de Otorongo News, encontró un sobre con dos balas y un mensaje amenazante tras investigar el uso de recursos públicos municipales.
💰 LA RED DE DESINFORMACIÓN QUE SOSTIENE AL FUJIMORISMO
Pero hay más. Una investigación periodística publicada por El Foco, medio independiente peruano, reveló la alianza entre Keiko Fujimori y el operador digital argentino Fernando Cerimedo —actualmente detenido en Bolivia— para financiar campañas de desinformación, atacar a opositores en redes sociales y posicionar contenidos favorables al fujimorismo.
Según la pesquisa, Fuerza Popular inyectó más de 658,000 soles (unos 170,000 dólares) desde Argentina para administrar al menos diez páginas de Facebook que emitieron 1,041 anuncios pagados entre agosto de 2025 y junio de 2026, además de 24 anuncios en YouTube protagonizados por avatares generados con inteligencia artificial para promocionar la candidatura fujimorista.
Esta estructura no solo evidencia la opacidad en el financiamiento electoral de Fuerza Popular, sino que alimentó la estigmatización y persecución contra opositores, organizaciones populares y la prensa independiente.
⚖️ LA ADVERTENCIA FINAL: OTRA MENTIRA MÁS
Rosa María Palacios lo dejó claro: si el Gobierno no traduce sus anuncios en capturas de cabecillas y desarticulación de organizaciones criminales, será otra mentira más del Ejecutivo.
No basta con mega-cárceles que nunca se construirán. No basta con videos en TikTok donde se patean puertas de penales. No basta con “Bukele de Temu”.
El Perú no necesita show. Necesita resultados.
Y los resultados, hasta ahora, brillan por su ausencia: cero cabecillas de mafias y extorsionadores capturados. Si eso no cambia pronto, la ciudadanía tendrá la confirmación definitiva de que el “Bukele de Temu” fue, desde el principio, una estrategia de imagen para ocultar la incapacidad —o la complicidad— de un Gobierno que promete seguridad mientras la violencia extorsiva sigue cobrando vidas.
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